Imagen ilustrativa: La vida como aprendizaje continuo

La vida como aprendizaje continuo

A lo largo de la vida vamos desarrollando diferentes aspectos de nuestra personalidad, nos caemos, nos levantamos, buscamos la manera de ser mejores personas reconociendo nuestras sombras y limitaciones.

Ver esta publicación en Instagram

No siempre es fácil animarnos a tomar consciencia que la vida es un continuo aprendizaje. En este transitar hay infinidad de situaciones que damos por obvias, de tan evidentes pasan a nuestro lado sin detenernos, sin prestar la mínima atención.

En la mayoría de los casos son aquellas cosas las que nos permiten dar cada paso en nuestra vida. Tan solo el poder respirar, el escuchar el latido de nuestro corazón, el poder escuchar, ver y así cada uno de nuestros sentidos nos va conectando con la inmensidad de posibilidad que se nos presentan. Detenernos a observar-nos es el primer paso para comprender la importancia de la Gratitud.

¿Y que es la gratitud? Es la capacidad de tomar consciencia de todo aquello que recibimos gratuitamente, aquello que me es dado por el simple hecho de estar vivo. A partir de esta primera observación comenzamos a comprender que aquello que damos por sentado no es tan así.

Y aquí es donde la gratuidad se va transformando en gratitud. De esta manera la gratitud es una posición frente a la vida, es el lugar desde donde elijo transitar mi camino. Y aquí surge otro aspecto, en el camino nos vamos encontrando con otros que también nos van enriqueciendo “gratuitamente” con un gesto, una palabra, una sonrisa. Es ahí donde nuevamente esto recibido se transforma en gratitud.

La capacidad de desarrollar este valor hasta hacerlo carne es el gran desafío. Sólo la práctica sostenida, en acciones simples nos permitirá comprender que es posible vivir agradecidos. Porque ser agradecidos es desarrollar una cualidad del Ser que nos invita a re-conocer y re-conocernos parte de un todo.

Volver arriba